Como mantener su cerebro joven – Parte 2

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Como mantener su cerebro joven – Parte 2

Como mantener tu cerebro joven SAA

En el primer artículo de esta serie, consideramos que: mantener el peso ideal, hacer actividad física de forma regular y no fumar son hábitos fundamentales para la salud, desarrollo y preservación del cerebro. Ahora analizaremos otras prácticas que pueden traer beneficios para nuestro supercomputador biológico.

Aumente el consumo de Omega 3: No se engañe creyendo que el pescado es fuente de omega 3. Durante su recorrido, el pescado entra en contacto con la luz solar o la luz fosforescente de las góndolas, que destruyen el omega 3. Usted puede consumirlo usando suplementos o simplemente consumiendo más linaza o chía. Esa grasa es fundamental para la formación de la vaina de la mielina del cerebro.

Tome más sol: Antes de las 9 de la mañana, tomar sol genera estímulos para la producción de la serotonina (hormona de la felicidad), que ayudará a la estabilización del humor, fundamental para el buen funcionamiento cerebral. Ya el sol del horario más caliente del día debe ser tomado con la finalidad de estimular la producción de la vitamina D, que es necesaria para mantener la integridad cerebral. Sin embargo, no se debe abusar del sol en el horario más caliente, pero es necesario estar expuesto a él sin el uso de protector y exponiendo la piel directamente sin protección de ropa. El tiempo de exposición depende del color de la piel: oscura, 30 minutos; parda, 20 minutos; clara, 15 minutos; por lo menos cuatro veces por semana.

No consuma alcohol: Las bebidas alcohólicas se absorben muy rápidamente a nivel intestinal. Ellas van directamente al cerebro, atraviesan la barrera encefálica y promueven la muerte neuronal. Además de este problema, el alcohol deshidrata al cerebro, que está compuesto por un 83% de agua. La hidratación es importante para promover la transmisión de impulsos eléctricos. Con la reducción de ella, los reflejos quedan perjudicados. El alcohol también puede causar hipertensión.

Duerma más temprano: El sueño se divide en dos tiempos: cada uno con características diferentes del otro. El primero se llama de regeneración, y en él ocurren procesos que son fundamentales para el mantenimiento de la integridad cerebral. Este inicia a las 21:30 (y es por eso que debemos hacer lo posible para ir a dormir alrededor de ese horario), y hasta las 02:00 de la mañana. En este momento, el cortisol, la hormona del estrés, es controlado. También es cuando se libera el GH, hormona del crecimiento, que pone la casa en orden durante la noche. El segundo tiempo de sueño es dedicado a la construcción de la memoria. Toda la información y experiencias vividas durante el día y que fueron almacenadas en el sistema límbico son transferidas al córtex pre-frontal, o memoria de largo plazo.

Construya buenas relaciones: El ser humano no fue hecho para vivir solo. El arte de relacionarse fue olvidado. Por eso, las personas están sufriendo con problemas emocionales como estrés, ansiedad, depresión, ataques de pánico, entre otros. Muchas veces, quien habla son los miedos y los pensamientos aprisionados por ventanas traumáticas. Somos poco sensibles, pero muy reactivos, y cualquier cosa que nos incomode en el otro es motivo para reaccionar. Perdemos la capacidad de ponernos en el lugar del otro, de sentir el dolor del otro, de ver con los ojos del otro. Las relaciones que deberían navegar por mares calmos han encontrado muchas tormentas. Eso ha generado más agitación cerebral y menor capacidad de plasticidad neural.

Mantenga el cerebro activo: Lo que no se usa se atrofia. Esa regla también es válida para el cerebro. Para mantenerlo joven, necesita desafíos. Por lo tanto, busque hacer cosas nuevas, como aprender otro idioma, leer libros que no sean de su área de dominio, hacer crucigramas, sudoku, comenzar un deporte diferente, iniciar una nueva carrera. Lo importante es que su cerebro sea desafiado.

Beba más agua: Mantener el nivel de hidratación es fundamental, pero no se engañe: beber agua es una parte del proceso. Tenga cuidado con alimentos, bebidas y medicamentos que promueven la deshidratación. Ingiera un mínimo de 30 ml de agua por kilo de peso si usted es de sexo masculino; y 35 ml si es del sexo femenino.

Desarrolle una relación con Dios: estudios han demostrado que las personas que se relacionan con Dios por la mañana logran controlarse mejor durante su día, tienen una disminución del estrés y aquietan áreas vigilantes del cerebro. Además de estos beneficios, los estudios señalan que las prácticas religiosas aumentan la espesura del córtex pre-frontal, lugar donde la racionalidad se desarrolla y donde se procesan la información para tomar decisiones. Eso quiere decir que usted puede ser más racional y menos impulsivo si desarrolla una relación con Dios.

Por lo tanto, mantenga su cerebro joven y recuerde: recordar es vivir. No se olvide de valorar el presente para que en el futuro tenga nuevas experiencias para recordar.

Autor: Ricardo Vargas

Fuente: https://noticias.adventistas.org/es